Entendemos que la violencia doméstica es un modelo de conducta aprendida, coercitiva que involucra abuso físico o la amenaza del mismo. También puede incluir abuso psicológico repetido, ataque sexual, aislamiento social progresivo, castigo, intimidación y/o coerción económica.  La violencia psicológica es más difícil de detectar. Quien ha sufrido violencia física tiene huellas visibles y puede lograr ayuda más fácilmente. Sin embargo, a la víctima que lleva cicatrices de tipo psicológicas le resulta más difícil comprobarlo.

Para trabajar esta trampa de pobreza en el municipio de San Pablo se han desarrollado talleres de sensibilización con 105 familias Unidos para que  construyan espacios de dialogo, buen trato, convivencia y  afecto  entre sus miembros, y de esta manera prevenir la violencia intrafamiliar en todas sus manifestaciones. Por esta razón, hemos querido fortalecer  los vínculos  afectivos  entre todos los miembros de la familia y  así     poder  relacionarse más fácilmente en sociedad.  Se pretende que todos los integrantes de una familia estén en capacidad de resolver conflictos de cualquier índole de manera pacífica y a través del dialogo, teniendo  conocimiento que la violencia intrafamiliar y  la violencia sexual no solo se presenta en las mujeres sino  también en hombres jóvenes y ancianos.

De la misma manera  se ha fortalecido en las familias Unidos las rutas de atención para las familias afectadas por esta problemática social. La red Unidos y Corprodinco agradecen el apoyo de la psicóloga  María Helena Peñaloza funcionaria del programa de salud pública de la Secretaria de Salud Municipal quien estuvo liderando el proceso con cada una de las familias y los Cogestores Sociales.