En el mes de febrero de 2014 la Corporación para el Desarrollo Integral Comunitario CORPRODINCO en el municipio de Piedecuesta, Santander inició la oferta propia como apoyo a la Estrategia RED UNIDOS que tiene como fin la atención y capacitación de las familias que buscan su promoción a la superación de la extrema pobreza.

Estos tallerres tiene el objetivo trazado de alcanzar el logro 35 de la dimensión “Dinámica Familiar” en donde se distribuyó por sectores, buscando por medio de sesiones comunitarias el alcance del mismo.  Entre los sectores encontramos las siguientes comunidades: Centro, San Rafael, Cabecera, Hoyo Chiquito, Villanueva y san Antonio;  a quienes se les congregó en el salón comunal de San Rafael  con la compañía de la cogestora social Pilar Ariza y la profesional del voluntariado de CPD Olga Franco.

 De igual manera, los sectores de los barrios Los Cisnes, Tejaditos, Blanco y Paseo del Puente a  quienes se les reunió en el salón comunal “el portal del valle”  con la compañía de las cogestoras sociales Catalina Gómez, Gloria Pombo y la profesional del voluntariado Yarli Mena.  El tercer sector estuvo conformado los barrios  Brisas de Primavera, Hoyo Grande, San silvestre, Villamar, Cerros del Mediterráneo y Bellavista a quienes se les reunió en el salón comunal “Villamar” con la compañía de la cogestora social Ana Milena Sandoval y la profesional del voluntariado Johanna Villamizar. El cuarto sector se conformó con los barrios El Refugio, Chacharita, Bariloche, argentina y divino niño a quienes se les reunió en el “restaurante escolar del refugio” con la compañía de la cogestora social Ruth Mileny Franco y la profesional del voluntariado Ivi Jimenez. Por último, el sector conformado por las familias de los barrios  Granadillo, Villas de San Juan, San Pedro y San Carlos a quienes se les reunió en el salón  comunal de “San Carlos” en compañía del cogestor social Heyder David Aguilar y la  invitada del equipo de voluntariado Rosa Díaz.

 De este modo, los talleres buscan una reconciliación familiar en donde prime el respeto no solo por sí mismo, sino para cada uno de los integrantes del núcleo, dando así la promoción a la convivencia familiar,  ayudando  así a la contribución del mejoramiento de la calidad de vida de las personas de manera integral.