Educar hijos es hoy más desafiante que nunca. Modelar el carácter de un niño es aún más urgente debido a que los hijos se enfrentan a diario con ideas que parecen opuestas a las de sus padres. En nuestros días los niños son bombardeados con mensajes de lo más variados por los medios de comunicación, internet, otros adultos y sus compañeros. Estos mensajes confusos llevan a nuestros hijos por un camino que los vuelve insensibles a muchos males sociales como la violencia, la inmoralidad, los malos tratos y la discriminación.

En el contexto actual, a los niños les resulta mucho más difícil aprender lecciones básicas de autocontrol, autoestima y empatía hacia los demás. A pesar de estos desafíos los padres son todavía la mejor protección ante la posibilidad de que sus hijos caigan en drogas y alcohol, el sexo y los desordenes alimenticios.

Ser padres es una de las ocupaciones más importantes y delicadas encomendadas a los seres humanos. Considérese la relevancia de criar a un hijo no solo para que sea obediente, sino para que crezca y adquiera un carácter maduro y una autoestima saludable, de manera que sepa gestionar sus emociones y relacionarse positivamente con los demás.

Ya hemos dicho que aunque no hay garantías en la crianza de los hijos, los padres pueden hacer cosas para incrementar las probabilidades de tener éxito en esta importante tarea. Dado que educar a sus hijos para que forjen caracteres maduros y sean adultos responsables en la sociedad es la primera meta de la educación, resulta importante que los padres entiendan lo que son los valores cómo transmitir los suyos para que moldeen el carácter de sus hijos.

Los padres pueden convertirse en entrenadores emocionales de sus hijos siguiendo estos pasos:

  1. Se consiente de las emociones de tu hijo.
  2. Escúchale atentamente
  3. Ayuda a tus hijos a encontrar formas de reconocer sus emociones que sienten.
  4. Marca límites mientras buscas soluciones al problema en cuestión.

Cuando los padres sientan las bases de un desarrollo positivo y saludable en las vidas de sus hijos, entonces estos tendrán las mayores probabilidades de convertirse en las que quieren que sean. Tu hijo será capaz de escoger correctamente cuando tenga que tomar decisiones difíciles; no se dejará llevar fácilmente por las decisiones de otros. No solo descubrirá un carácter sólido unido a la inteligencia emocional le beneficia personalmente, sino que también serán ellos mismos beneficiosos para sus familias, la sociedad como un todo, pues han recibido los elementos esenciales para vivir una vida constructiva.

  1. John M. Gottman y Joan DeClaire, Raising an Emotionally Intelligent Child:The Heart of Parenting (Nueva York: Fireside, 1998), p. 27.